El viernes 17 de abril partió Beatriz “Betty” Eleta, bailarina, profesora de danzas, actriz, directora artística y docente que formó parte de los inicios de la Escuela de Teatro, hoy Facultad de Arte, y cuya trayectoria dejó una marca profunda en la construcción de la educación artística en Tandil.
Su figura vuelve hoy a hacerse presente no sólo desde la memoria afectiva de quienes compartieron aulas y proyectos, sino también desde sus propias palabras, registradas en la entrevista publicada en la revista institucional .Arte Nº 14, en la sección “Trayectorias docentes. Experiencias de vida”. Allí, Betty no sólo narraba su recorrido, sino que ofrecía una mirada sobre la docencia entendida como experiencia vital, atravesada por el hacer, el compromiso y la sensibilidad.
Hablar de Betty es hablar de una generación que apostó a construir espacios donde el arte y la educación se pensaran en vínculo con la vida. Su práctica docente no se limitó a la transmisión de contenidos. Fue, sobre todo, una invitación a habitar el conocimiento desde la experiencia, el movimiento, a reconocer en el arte una forma de encuentro con otros/as y con el mundo. Y en esa práctica es donde nacían coreografías colectivas, movimientos inventados y cuerpos que descubrían nuevas posibilidades.
En sus palabras se advierte una concepción de la enseñanza ligada a lo humano, donde el aula se transforma en un territorio de intercambio, de búsqueda y de construcción colectiva. Esa mirada, que hoy sigue resonando en las prácticas contemporáneas.
Quienes fueron sus estudiantes, colegas y compañeros/as recuerdan su presencia cercana, su curiosidad. su búsqueda y, sobre todo, su modo de estar, cercano y compartido.
Despedimos a Betty. Su historia forma parte de la memoria viva de nuestra institución y continúa inspirando las prácticas docentes que apuestan por una educación artística sensible y comprometida con su tiempo.
Link a la revista: https://www.arte.unicen.edu.ar/wp-content/uploads/2017/06/revista_14.pdf


