Yanina López y Fernanda Ghezzi llevan a escena la historia de dos mujeres en un pueblo perdido en la región pampeana.
Luego de un chisme escuchado en un almacén de barrio, María Carmen, una pastelera de pueblo, reflexiona en la intimidad de su cocina sobre la vida que ha decidido construir a pesar de la mirada de los demás, pero no está sola, hay alguien más, una mujer que como si fuera un fantasma, cruza su vida sin ser percibida. Dicen que pueblo chico, infierno grande. Esas cosas se te graban, como un mandato familiar.